Jesucristo

 

Bienvenidos a tu nueva familia.

 

Nuestra Misión

 

La Iglesia Epifania de Lo Prado guiada por nuestro Señor Jesucristo tiene como misión, llevar la palabra de Nuestro Padre Celestial a todo rincon y lugar, si alguna persona necesita o no conoce a Dios, nosotros sus hijos debemos hablar, enseñar y mostrar que Jesucristo es el camino para la salvación, esa es la misión de la Iglesia Epifania de Lo Prado, no dejar a nadie sin el privilegio de conocer de nuestro grande y poderoso Dios.

Eres importante

 

Tienes una nueva vida, eres muy importante para Dios, deja atras el pecado, vive y disfruta de esta vida con confianza de que Dios te ama y no te dejara nunca.

Se Constante

 

Premanece constante leyendo la Biblia, en oracion y congregandote en tu iglesia. Jamás debes dejar la lectura de la Biblia, ahi encuentras consejo de parte de Dios. Conversa con Dios, El escucha, ora todos los dias. Es bueno participar y estar con otros hermanos alabando y escuchando la palabra de Dios.

Se un ejemplo

 

Que tus palabras, tus pensamientos y tus obras, sirvan como ejémplo para los que te rodean. Sé un ejémplo, como Jesuscristo es un ejéemplo para todos, cambia tu estilo de vida, deja atras el odio, deja atras las malas palabras, muestrale al mundo que Dios te dio una nueva vida, vivela con responsabilidad.

Nuestra Historia

 
La presencia anglicana en Chile se remonta a los años 1830, con la llegada del capitán Ingles Allen Gardiner, quien tenía la visión de evangelizar a los indígenas en el sur; Las pequeñas pero influyentes comunidades Inglesas por esa época, obtienen permisos oficiales para celebrar discretos cultos en los consulados y buques Ingleses.
La primera iglesia es la de ST Paul's en Valparaiso, que inauguró sus servicios en 1869.
La obra en español del anglicanismo Chileno se inició por primera vez en la ciudad de Valparaiso en el año 1959, poco tiempo después en 1963 la obra Anglicana en Bolivia, Perú y Chile se unió bajo la dirección del obispo Kenneth Howell para formar una nueva diócesis, en 1983 Bolivia y Perú organizan su propia diócesis, y la obra en Chile se constituye como una diócesis de carácter nacional.
La consagración de los primeros obispos Chilenos se vería en 1994 y 1998, primero con el obispo Abelino Apeleo Puel y cuatro años más tarde con el obispo Héctor Zabala, quien llegaría a ser obispo diocesano en año 2000.